EL COSMOS DE LA INIQUIDAD


Los hallazgos arqueológicos de Qumran muestran los más antiguos mss. existentes del texto hebreo (siglo II a.C.) con fragmentos (4Q Geng y 4Q Genk) de los tres primeros capítulos de Génesis.

En 1.14, 16, a diferencia del TM, que contiene el vocablo hebreo para meorót (luminaria, lucero, lumbrera) estos fragmentos registran la palabra meerót (maldiciones). La preferencia por la lectura más difícil, es obvia, no solo por la antigüedad de su respaldo sino a la luz de su contenido teológico que explicamos en los 4 videos adjuntos. Resulta curioso que las mismas letras del hebreo cuadrado usadas en el TM para Gn 1.14 luceros, son las mismas registradas en Pr. 3.33 con el significado de maldición: “La maldición de YHVH gravita sobre la casa del impío, al paso que bendice la morada de los justos.”

Esta manipulación en el significado de meorót podemos explicarlo por el sistema de vocalización inventado por los Masoretas entre los siglos V y XV d.C. El sistema es un comentario continuo insertado en el texto hebreo de la Ley, los Profetas y los Salmos. Sus puntos vocálicos y acentos prosódicos y métricos, confieren a cada palabra en la cual son puestos un significado particular, que en su estado simple, multitudes de ellos en ningún caso conllevan. Las solas vocales añaden conjugaciones enteras al lenguaje. Este sistema es uno de los comentarios más artificiales, peculiares y extensos jamás escritos sobre la Palabra de Dios, porque no hay una sola palabra en la Biblia que no haya quedado sujeta a la influencia de esta particular clase de glosa.

Por consiguiente, aún sin tener necesidad de añadir a, suprimir de, o cambiar por, una sola consonante de los manuscritos antiguos, la inserción de vocales y acentos dio a los Masoretas el poder de cambiar dramáticamente el significado de casi cualquier pasaje de la Escritura, porque la prerrogativa de seleccionar vocales y acentos es, en gran parte, la prerrogativa de... ¡seleccionar palabras! Quizá en ningún caso mejor que este, se cumplieron las proféticas palabras de Jeremías (8.8).

En Gn. 1.15 el TM sí registra la palabra luminaria de la raíz hebrea luz = or. Si la comparamos con el vocablo que registran los fragmentos de Q (maldiciones, de la raíz arar) veremos que ambas palabras difieren únicamente en la posición dentro de la palabra de la letra hebrea vav.

En los cuadros adjuntos el lector puede apreciar los detalles del análisis de esta variante en los diferentes testigos:

“El Cosmos de la Iniquidad” presenta las razones para la traducción de Génesis 1.14-16 en todo su detalle. Para ello, es necesario presentar como herramientas la función del número en la Biblia, la tipología, lo que testifican las estrellas en el firmamento para, finalmente, analizar cada uno de los testigos del pasaje en cuestión.

Dividiremos la información en 4 partes:





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