ENMIENDAS DE LOS "SOFERIM"

 


Las Tiqquney Soferim (enmiendas de los escribas) son alteraciones hechas en la antigüedad por los escribas del Texto Hebreo. La Masorah (explicación marginal del TM) registra específicamente cada una de las palabras antes que fueran “corregidas”. Distintas fuentes históricas presentan tres listas cuyo número varía en ocho, once o dieciocho correcciones. En determinadas partes de la Masorah, se hallan advertencias que dicen: Esta es una de las dieciocho (Tiqquney Soferim) enmiendas de los escribas. Pero, como se podrá comprobar, las enmiendas son más de dieciocho, pues aun cuando no figuran en la lista oficial, 2S. 12.14; Mal. 3.8-9; Sal. 10.3 y Ec. 3.21 exhiben enmiendas Estas alteraciones se llevaron a cabo en una época anterior a la era cristiana, y no deben ser consideradas como variantes textuales, por cuanto en cada caso se advierte que se trata de cambios deliberados, y que la palabra original es preservada en el margen. La mayor parte de estas alteraciones se hicieron mediante el cambio de una sola letra, en aparente simplicidad.

El análisis de estos pasajes muestra que el propósito de estas enmiendas provenía por un afectado sentimiento de reverencia de los escribas, que los llevó a eliminar ciertos antropomorfismos supuestamente ofensivos a Dios. Ellos juzgaron que estos vocablos no debían estar en labios del lector, con tal que el texto original se preservara en el margen. Sin embargo, las ediciones impresas de la Biblia Hebrea presentan el texto sin las notas masoréticas, y así las versiones omiten tales modificaciones en detrimento del texto. Como quiera que estas enmiendas, expresamente reconocidas por sus autores, exhiben una clara intromisión en el texto hebreo, la BTX, obviamente, sigue la lectura original informando al lector oportunamente en cada caso a pie de página.


  • Gn. 18.22 pero Adonai permanecía... En esta oración se registra la primera de las Tiqquney Soferim. Aquí se trata de evitar el antropomorfismo, que pareció a los escribas demasiado fuerte, pues el texto primitivo registra: pero Adonai estaba aún delante de Abraham. Se consideró indigno que Dios tuviera que esperar a que Abraham indicara lo que mejor le parecía, y el texto fue alterado a: pero Abraham estaba aún delante de YHVH. Sin embargo, la sintaxis que se incorpora concilia el original con la majestad divina.

CONTEXTO (Gn. 18.17-25):

Y Adonai se dijo: “¿Encubriré a Abraham lo que voy a hacer? Porque ciertamente Abraham llegará a ser una nación grande y fuerte, y en él serán benditas todas las naciones de la tierra. Porque lo he escogido para que instruya a sus hijos y a su casa después de él, a mantenerse en el camino de Adonai practicando justicia y derecho, a fin de que Adonai cumpla sobre Abraham todo cuanto le ha predicho.”

Y dijo Adonai:

—El clamor contra Sodoma y Gomorra ha sido multiplicado y sus pecados son muy grandes. Así que he descendido para ver si en todo han obrado según el clamor que llega hasta Mí, y si no, lo sabré.

Y los varones se volvieron y se encaminaron a Sodoma, pero Adonai permanecía con Abraham. Y acercándose, Abraham dijo:

—¿Destruirás al justo con el impío y será el justo como el impío? Quizá haya cincuenta justos en medio de la ciudad. ¿Barrerás y no perdonarás al lugar por causa de los cincuenta justos que estén en medio de ella? ¡Lejos de Ti hacer cosa tal! ¿Hacer morir al justo con el impío y que el justo sea como el impío? ¡Lejos de ti! ¿Acaso el Juez de toda la tierra no hará justicia?

 


  • Nm. 11.15 tu mal... Esta es la segunda de las enmiendas de los escribas, en la que originalmente se leía: para que no vea yo más tu mal, en referencia al castigo que Dios iba a enviar sobre su pueblo. Los Soferim registraron en el texto: para que no vea yo más mi mal.

CONTEXTO (Nm. 11.7-15):

Y el maná era como grano del culantro, y su aspecto como el aspecto del bedelio. El pueblo se dispersaba para recogerlo y lo molían en molinos o lo machacaban en morteros, y lo cocinaban en ollas o hacían bollos con él, y su sabor era como el sabor del bollo de aceite.

Por la noche, cuando el rocío descendía sobre el campamento, el maná descendía con él. Y oyó Moisés al pueblo, cómo familias enteras lloraban, cada cual a la entrada de su tienda. Y fue encendida grandemente la ira de YHVH, y también fue desagradable ante los ojos de Moisés. Entonces dijo Moisés a YHVH:

—¿Por qué maltratas a tu esclavo? ¿Por qué no he hallado gracia ante tus ojos, para que hayas echado la carga de este pueblo sobre mí? ¿Acaso concebí yo a todo este pueblo o lo engendré, para que me digas: “Cárgalo en tu pecho, como una nodriza lleva al que mama, a la tierra que prometiste con juramento a sus padres”? ¿De dónde tengo yo carne para todo este pueblo? Pues lloran ante mí, diciendo: “¡Danos carne que comer!” No puedo yo solo soportar este pueblo, pues es demasiado pesado para mí. Si hallé gracia ante tus ojos y así has de tratarme, ¡mátame del todo y no vea yo más tu mal!


  • Nm. 12.12 nuestra madre... nuestra carne... Aquí el texto original registra nuestra madre y nuestra carne, pero fue cambiado a su madre y su carne, a fin de no ofender la dignidad de Moisés como caudillo de Israel y mediador de la ley.

CONTEXTO (Nm. 12):

“Murmuró Miriam con Aarón contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado, pues él había tomado una mujer cusita. Dijeron:

—¿Sólo a través de Moisés habla YHVH? ¿No ha hablado también por nosotros?

Y YHVH lo oyó. (Y aquel varón, Moisés, era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la faz de la tierra). Y de improviso YHVH dijo a Moisés, a Aarón y a Miriam:

—Salid vosotros tres a la tienda de reunión.

Y los tres salieron. Y descendiendo YHVH en la columna de nube, se situó a la entrada de la tienda y fueron llamados Aarón y Miriam. Y ambos salieron. Y Él les dijo:

—Oíd mis palabras: Si entre vosotros hay un profeta, Yo, YHVH, seré revelado a él en visión: en sueños le hablo. No ocurre así con mi esclavo Moisés, que es fiel en toda mi casa. Boca a boca hablo con él, en visión, pero sin enigmas, y él contempla el aspecto de YHVH. ¿Por qué no tuvisteis temor de hablar contra mi esclavo, contra Moisés?

Y la ira de YHVH se encendió contra ellos, y se fue. Y la nube se apartó de la tienda, y he aquí Miriam estaba leprosa como la nieve. Entonces Aarón volvió a ver a Miriam, ¡y he aquí estaba leprosa! Y dijo Aarón a Moisés:

—¡Ah! señor mío, no pongas sobre nosotros un pecado por el cual fuimos insensatos y en el cual pecamos. ¡No sea ella como uno que emerge muerto del vientre de nuestra madre con la mitad de nuestra carne consumida!

Y clamó Moisés a YHVH, diciendo:

—¡Oh Elohim, sánala ahora!

Pero YHVH dijo a Moisés:

—Si su padre sólo la hubiera escupido en la cara, ¿no estaría ella en oprobio por siete días? Sea excluida del campamento por siete días, y después será readmitida.

Y Miriam fue excluida del campamento siete días, y el pueblo no partió adelante hasta que Miriam fue purificada. Después el pueblo partió de Haserot, y acamparon en el desierto de Parán.”


  • 1S. 3.13 maldecían a Elohim... Muchas versiones siguen aquí la LXX, las cuales debieron percatarse de la enmienda y tradujeron conforme al texto original: al saber que sus hijos maldecían a Elohim. Es de saber que el texto hebreo actual, alterado por los Soferim, registra: se han hecho viles a sí mismos (Heb. lajem, en lugar de elohim).

 

CONTEXTO (1S. 3.10-15):

“Entonces YHVH vino y se presentó, y como las otras veces llamó:

—¡Samuel, Samuel!

Y Samuel dijo:

—¡Habla, que tu esclavo oye!

Y dijo YHVH a Samuel:

—He aquí, Yo haré una cosa en Israel que a todo el que la oiga, le retiñirán ambos oídos. En ese día haré que se cumpla contra Elí todo lo que he anunciado respecto a su casa, de principio a fin. Porque le he hecho saber que voy a castigar definitivamente su casa por la iniquidad cometida al saber que sus hijos maldecían a Elohim, y él no los refrenó. Por tanto, he jurado a la casa de Elí, que la iniquidad de su casa no será expiada jamás, ni con sacrificios ni con ofrendas.

Y Samuel se acostó hasta la mañana, y abrió las puertas de la Casa de YHVH. Pero Samuel temía declarar la visión a Elí.”


  • 2S. 16.12 mi aflicción... El TM registra literalmente: Quizá mire YHVH mi ojo (indicando llanto, aflicción). El texto primitivo registra: Quizá mire YHVH con su ojo.

  • 2S. 20.1; 1R. 12.16; 2Cr. 10.16 dioses... El texto primitivo registra: cada uno a sus dioses. La enmienda se hizo trasponiendo la letra hebrea he (ה) por lamed (ל), de modo que dijera: le’ohaleikhá= sus tiendas, en lugar de le’eloheikhá= sus dioses.

 

CONTEXTO (2 S. 20.1):

“Pero estaba allí cierto hombre de Belial, llamado Seba ben Bicri, benjamita, quien hizo sonar el shofar, y dijo:

—¡No tenemos parte en David ni heredad en el hijo de Isaí! ¡Israel: cada uno a sus dioses!

 

CONTEXTO (1 R. 12.16):

“Y cuando todo Israel vio que el rey no los había escuchado, el pueblo le respondió al rey, diciendo:

—¿Qué parte tenemos en David? ¡No tenemos heredad con el hijo de Isaí! ¡Israel, a tus dioses! ¡Mira ahora, David, por tu propia casa!

E Israel se retiró a sus tiendas.”

 

CONTEXTO (2 Cr. 10.16):

“Y cuando todo Israel vio que el rey no les escuchaba, el pueblo respondió al rey, diciendo:

—¿Qué parte tenemos en David? ¡No tenemos heredad con el hijo de Isaí! ¡Israel, cada uno a sus dioses! ¡David, mira ahora por tu propia casa!

Y todo Israel se retiró a sus tiendas.”


  • Jer. 2.11 mi gloria... Heb. kebodí= mi gloria. Así estaba registrado en el texto primitivo que los Soferim cambiaron a kebodó= su gloria.

 

CONTEXTO (Jr. 2.4-19):

¡Oíd la palabra de YHVH, oh casa de Jacob y todas las familias de la casa de Israel! Así dice YHVH:

¿Qué injusticia hallaron en mí vuestros padres para alejarse de mí?

Siguieron tras la vanidad, y se quedaron vacíos,

En vez de preguntar:

“¿Dónde está YHVH, que nos hizo subir de la tierra de Egipto,

Y nos condujo por el desierto por tierra desierta y despoblada,

Tierra sedienta y sombría por la cual nadie había pasado y nadie había habitado?”

Y os introduje a una tierra fértil,

Para que comierais sus frutos y delicias,

Pero entrasteis y contaminasteis mi tierra,

Y convertisteis mi heredad en abominación.

Los sacerdotes no preguntaban: “¿Dónde está YHVH?”

Los que agarran la ley no me conocían,

Los pastores se rebelaban contra mí,

Y los profetas profetizaban en nombre de Baal,

Siguiendo a dioses que de nada sirven.

Por eso vuelvo a contender contra vosotros,

Y contra los hijos de vuestros hijos, dice YHVH.

Pasad a las costas de Quitim y mirad;

Enviad a Cedar y observad atentamente,

Y ved si ha sucedido algo semejante a esto:

¿Acaso alguna nación ha cambiado sus dioses? (aunque no son dioses).

¡Pues mi pueblo cambió mi gloria por lo que no sirve!

¡Espantaos por ello, cielos!

¡Erizaos, y quedad perplejos! dice YHVH.

Porque dos males ha hecho mi pueblo:

Me abandonaron a mí, fuente de agua viva,

Y cavaron para sí cisternas,

Cisternas rotas que no retienen el agua.

¿Es Israel siervo?¿Acaso es esclavo?

¿Por qué, entonces, ha llegado a ser presa?

Los leoncillos rugieron contra él, dieron sus bramidos,

Y convirtieron su tierra en una desolación;

Sus ciudades están quemadas y sin habitantes.

Hasta los hijos de Menfis y de Tafnes te han rapado la coronilla.

¿No te sucedió esto porque abandonaste a YHVH tu Elohim?

Y ahora, ¿qué buscas rumbo a Egipto? ¿Beber agua del Sihor?

¿Qué buscas rumbo a Asiria? ¿Beber agua del Éufrates?

¡Que tu maldad te reprenda y tus apostasías te condenen!

Considera y reconoce cuán malo y amargo es haber abandonado a YHVH tu Elohim,

Y no tener temor de mí, dice Adonai YHVH.


  • Ez. 8.17 mis narices... En el texto hebreo modificado se lee: ponen la rama a sus narices. Con este cambio, los Soferim pretendían disimular el pecado de Judá, ya que la rama de referencia no es otra cosa que una estaca votiva, cortada de los árboles donde se daba culto a Astarté y tallada en forma de falo. Este obsceno culto había sido introducido en la Casa de Dios y en sus atrios, y el pecado del que aquí se habla, por figura de antropomorfismo, consistía en que, al introducirla en la Casa, aplicaban dicha rama (Asera) en las mismísimas narices del Dios de Israel.

CONTEXTO (Ez. 8):

“El año sexto, el día cinco del mes sexto, estando yo sentado en mi casa, y los ancianos de Judá sentados frente a mí, la mano de Adonai YHVH bajó allí sobre mí. Y miré, y he aquí una semejanza de hombre como de fuego: De sus lomos para abajo la apariencia era como de fuego, y desde sus lomos para arriba, como un resplandor, como la refulgencia del bronce incandescente. Y extendió como la forma de una mano, y tomándome por una guedeja de mi cabeza, un viento me alzó entre la tierra y los cielos, y en visiones de Elohim me llevó a Jerusalén, a la entrada de la puerta que mira hacia el norte, donde estaba el asiento de una imagen del celo, la que provoca a celo. Y he aquí la gloria del Elohim de Israel estaba allí, conforme a la visión que yo había visto en la llanura. Y me dijo:

—Hijo de hombre, alza tus ojos hacia el norte.

Y alcé mis ojos hacia el norte, y he aquí al norte de la puerta, el altar. Me dijo entonces:

—Hijo de hombre, ¿has visto lo que ellos hacen? Grandes son las abominaciones que la casa de Israel hace aquí para alejarme de mi santuario. Pero aún verás abominaciones mayores.

Entonces me llevó a la entrada del atrio, y me dijo:

—Hijo de hombre, ¡excava!

Y excavé, y he aquí una puerta. Me dijo luego:

—Entra, y contempla las perversas abominaciones que estos hacen aquí.

Entré, pues, y observé, y he aquí reptiles y bestias abominables, y todos los ídolos de la casa de Israel, pintados en todas las paredes en derredor. Y delante de ellos estaban de pie setenta varones de los ancianos de Israel, con Jaazanías ben Safán, en medio de ellos, cada uno con su incensario en la mano, y una espesa nube de incienso iba subiendo. Y me dijo:

—Hijo de hombre, ¿has visto lo que los ancianos de la casa de Israel están haciendo en la oscuridad, cada uno en sus cámaras plagadas de imágenes? Porque dicen: ‘¡YHVH no nos ve! ¡YHVH abandonó la tierra!’

Me dijo después:

—Vuélvete, y verás abominaciones aún mayores que ellos hacen.

Y me llevó junto a la puerta septentrional de la Casa de YHVH, y vi allí mujeres sentadas plañendo a Tamuz. Y me dijo:

—¿Has visto hijo de hombre? ¡Pues aún verás mayores abominaciones que estas!

Y me llevó al atrio interior de la Casa de YHVH, y he aquí, que a la entrada del templo de YHVH, entre el pórtico y el altar, había unos veinticinco varones vueltos de espaldas al templo de YHVH, con sus rostros hacia el oriente, los cuales estaban postrándose hacia el oriente, adorando al sol. Y me dijo:

—¿Has visto hijo de hombre? ¿Le parece poco a la casa de Judá cometer las abominaciones que cometen aquí? Porque después de llenar el país de violencia, ¡he aquí, ponen la rama ante mis narices! Pues también Yo procederé con furor. Mi ojo no se apiadará ni me compadeceré.”

Los antiguos griegos y romanos celebraban fiestas fálicas y construyeron un santuario
con un falo erecto para honrar a Hermes, mensajero de los dioses.
Estos monumentos están también relacionados con el dios egipcio Min quien fue representado sosteniendo su falo erecto.
El  simbolismo fálico era frecuente en la arquitectura de la antigua Babilonia, y los romanos,
que eran profundamente supersticiosa, a menudo utilizaban la imaginería fálica en su arquitectura y artículos domésticos.
La antigua cultura de muchas partes del Lejano Oriente asiático como Indonesia, Malí, y las partes budistas de Corea y Japón,
también se utiliza el falo como símbolo de la fertilidad en los motivos en sus templos y en otras áreas de la vida cotidiana.
En la cultura occidental, el campanario o torre en asociación con un lugar de culto es característico del paganismo antiguo,
orientado a la adoración del sol y el culto de la fertilidad.
Sin saberlo, templos de hoy en día exhiben tales representaciones.
Obeliscos en parques y plazas representan lo mismo.
 

  • Os. 4.7 mi gloria... En esta enmienda, el texto primitivo leía kboday= mi gloria, y al igual que en Jer. 2.11 fue cambiado por kbodam= su gloria. Consecuentemente tuvieron que sustituir namir= cambiaron por amir= cambiaré.

CONTEXTO (Os. 4.1-8):

“¡Oíd el oráculo de YHVH, oh hijos de Israel!

Porque YHVH tiene una contienda con los habitantes del país,

Por cuanto no hay fidelidad ni misericordia,

Ni conocimiento de Elohim en la tierra.

Se propagan el perjurio y la mentira,

El asesinato y el robo,

El adulterio y el libertinaje,

Y un charco de sangre toca al otro.

Por eso tendrá luto la tierra y todos los que la habitan desfallecerán,

Juntamente con las bestias del campo y las aves de los cielos,

Y hasta los peces del mar perecerán.

Pero, nadie acuse ni reprenda a otro,

Porque ¡oh sacerdote! es contigo mi querella.

Por tanto, tropezarás en pleno día,

Y junto con el profeta tropezarás en la noche.

Tu madre patria perecerá,

Porque mi pueblo perece por falta de conocimiento.

Por cuanto desechaste el conocimiento,

Yo te desecharé de mi sacerdocio.

Por cuanto olvidaste la ley de tu Elohim,

También Yo me olvidaré de tus hijos,

Que mientras más aumentan, más pecan contra mí;

Cambiaron mi gloria en vergüenza:

Se ceban con la ofrenda del pecado de mi pueblo,

Y a la iniquidad de este elevan su anhelo.”


  • Hab. 1.12 Tú no mueres... Los Soferim consideraron que la sola mención (aunque indirecta) de que Dios pudiera morir, era en extremo ofensiva, y así el texto hebreo fue modificado para que se leyera no moriremos en lugar de Tú no mueres.

CONTEXTO (Hab. 1):

“Carga que tuvo en visión el profeta Habacuc.

 

¿Hasta cuándo, YHVH, pediré ayuda y no oirás. Clamaré a Ti: ¡Violencia! Y no salvarás?

¿Por qué me haces ver la iniquidad y me muestras la opresión?

La violencia y la destrucción están puestas ante mí;

Surgen contiendas y se levantan pleitos.

Por eso la ley queda frustrada y el derecho no sale vencedor,

Porque el impío prevalece sobre el justo,

Por eso la justicia resulta pervertida.

 

¡Ved, menospreciadores, asombraos grandemente, y desapareced!

Porque Yo hago una obra en vuestros días,

Que de ningún modo creeríais si alguien os la contara.

He aquí levanto a los caldeos,

Pueblo cruel e impetuoso,

Que marcha por la anchura de la tierra,

Conquistando poblaciones ajenas.

Temible y aterrador,

De él mismo procede su juicio y majestad.

Sus caballos son más veloces que leopardos y más feroces que lobos nocturnos.

Su caballería se despliega, y sus jinetes vienen de lejos,

Vuelan como el águila cuando se precipita sobre la presa.

Todos ellos vienen en son de violencia.

Sus rostros están fijos hacia el viento del oriente,

Y recogen cautivos como arena.

Se burlan de los reyes, y los príncipes le son motivo de mofa:

Se ríen de toda plaza fuerte,

Levantan terraplenes y las conquistan.

(Después mudará su espíritu y pecará,

Porque hizo de su poder su dios).

 

¿Acaso no eres Tú, YHVH, mi santo Elohim desde la eternidad? ¡Tú no mueres!

¡Oh YHVH, lo designaste para juicio y lo estableciste como roca para castigar!

Puros en extremo son tus ojos para ver el mal, y no puedes tolerar el agravio.

¿Por qué toleras al traidor y estás callado cuando el malvado se traga al que es más justo que él?

¿Por qué hiciste al hombre como peces del mar, cual criatura sin quien lo gobierne?

 

A todos saca con anzuelo,

Los atrapa en su red y los junta con su barredera,

Por lo cual se alegra y regocija.

Por eso ofrece holocaustos a su red, e incienso a su barredera,

Pues por ellas su porción es abundante, y su comida suculenta.

¿Seguirá vaciando sin cesar su red?

¿Seguirá, sin piedad, aniquilando a las naciones?”


  • Zac. 2.8 mi ojo... Previo a la enmienda de los Soferim, el texto original decía mi ojo, término que fue alterado para que se leyera su ojo, quizá por las razones expuestas anteriormente, o por deliberadamente opacar al sujeto, que en este caso es Jesús.

CONTEXTO (Zac. 2):

«Después, alcé mis ojos y miré, y he aquí un varón con un cordel de medir en su mano. Y le pregunté:

—¿A dónde vas?

Y me respondió:

—A medir Jerusalén, para comprobar su anchura y su longitud.

Entonces el Ángel que hablaba conmigo se adelantó, pero otro ángel le salió al encuentro, diciéndole:

—Corre, habla a aquel joven: “Por la multitud de personas y de ganado que habrá en ella, Jerusalén será una ciudad abierta. Yo mismo le seré por muro de fuego alrededor, y mi gloria estará dentro de ella”, dice YHVH.

“¡Ea, ea! Huid de la tierra del Norte”, dice YHVH; “porque os he esparcido a los cuatro vientos de los cielos”, dice YHVH. “¡Escapa, oh Sión, tú que habitas con la hija de Babilonia!” Porque así dice YHVH Sebaot:

“Para gloria suya me enviará Él a las naciones que os despojaron, porque el que os toca, toca la niña de mi ojo. Por tanto, mirad: Yo agito mi mano contra ellos, y se convertirán en despojo para los que fueron sus esclavos. Entonces sabréis que YHVH Sebaot me ha enviado. ¡Canta alabanzas y alégrate, hija de Sión, porque Yo vengo a morar en medio de ti!, dice YHVH. Aquel día se unirán a YHVH muchas naciones, y me serán por pueblo, y habitaré en medio de ti, y conocerás que YHVH Sebaot me ha enviado a ti. Y YHVH poseerá a Judá como su heredad en la tierra santa, y nuevamente Jerusalén será su elegida. ¡Calle toda carne ante YHVH, porque Él se ha despertado en su santa morada!”»


  • Mal. 1.13 y me... Los Soferim alteraron el texto primitivo y me tratáis desdeñosamente para que se leyera: y lo tratáis desdeñosamente.

CONTEXTO (Mal.1):

Carga del oráculo de YHVH para Israel, por mano de Malaquías.

—Os he amado, dice YHVH. Pero vosotros decís: “¿En qué nos has amado?” Dice YHVH: ¿No es Esaú hermano de Jacob? Pero a Jacob amé y a Esaú aborrecí. Sus montes destiné a la desolación y su herencia a los chacales del desierto. Aunque Edom diga: “Hemos sido arruinados, pero volveremos a edificar las ruinas”, así dice YHVH Sebaot: Ellos edificarán, pero Yo destruiré, y serán llamados Tierra Perversa, Pueblo de la Ira Perenne de YHVH. Y vuestros mismos ojos lo verán, y diréis: “¡YHVH fue engrandecido más allá de los confines de Israel!” El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, Yo soy Padre, ¿dónde está mi honra? Y si soy Señor, ¿dónde está el temor que se me debe? dice YHVH Sebaot a vosotros, oh sacerdotes que despreciáis mi Nombre. Y decís: “¿En qué hemos despreciado tu Nombre?” En que ofrecéis sobre mi altar comida mancillada. Y diréis: “¿En qué la hemos mancillado?” La mesa de YHVH está mancillada, y lo puesto sobre ella es desdeñable; pues cuando ofrecéis lo ciego para el sacrificio, ¿no está mal? Y cuando ofrecéis lo cojo o lo enfermo, ¿no está mal? ¡Preséntalo a tu príncipe! ¿Acaso se complacerá en ti o le serás acepto? dice YHVH Sebaot.

¡Implorad, pues, el favor de Elohim para que tenga compasión de nosotros! Pues si de vuestra mano procede todo esto, ¿cómo lo habréis de aplacar?, dice YHVH Sebaot. ¡Oh si hubiera entre vosotros quien os cerrara las puertas para que no encendierais en vano mi altar! ¡No tengo complacencia en vosotros, dice YHVH Sebaot, ni aceptaré ofrenda de vuestras manos!

Desde el levante del sol hasta su ocaso, mi Nombre ha sido glorificado entre las naciones, y en todo lugar es ofrecido a mi Nombre sacrificio de incienso y ofrenda limpia, porque mi Nombre es grande entre las naciones, dice YHVH Sebaot. Pero vosotros lo profanáis cuando decís: “La mesa de YHVH está mancillada y lo puesto sobre ella es desdeñable”, y exclamáis: “¡Cuán tedioso es esto!” y me tratáis desdeñosamente, dice YHVH Sebaot. Me traéis lo robado, lo cojo y lo enfermo para presentar la ofrenda, ¿y la he de aceptar de vuestra mano? dice YHVH.

¡Maldito el que teniendo un macho robusto en su rebaño sacrifica lo dañado a YHVH con juramento! Porque Yo soy el gran Rey, dice YHVH Sebaot, y mi Nombre es temible entre las naciones.


  • Sal. 106.20 mi gloria... En esta enmienda (lo mismo que en Jer. 2.11 y Os. 4.7), los Soferim cambiaron mi gloria (Heb. kebodí) por la gloria de ellos (Heb. kebodam).

CONTEXTO ( Sal. 106):

¡Aleluya! ¡Alabad a YHVH, porque Él es bueno,

Porque para siempre es su misericordia!

¿Quién podrá contar las proezas de YHVH?

¿Quién hará oír toda su alabanza?

¡Cuán bienaventurados son los que guardan el derecho,

Los que practican la justicia en todo tiempo!

 

Acuérdate de mí, oh YHVH, cuando favorezcas a tu pueblo,

Visítame con tu salvación,

Para que yo pueda ver el bien de tus escogidos,

Para que me regocije en la alegría de tu nación,

Y me gloríe con tu heredad.

Hemos pecado juntamente con nuestros padres,

Hemos hecho iniquidad, y nos comportamos impíamente.

Nuestros padres no entendieron tus maravillas en Egipto,

No se acordaron de la multitud de tus misericordias,

Sino que se rebelaron junto al mar, en el mar Rojo.

 

Pero Él los salvó por amor de su Nombre,

Para hacer notorio su poder.

Reprendió al mar Rojo y quedó seco,

Y los hizo pasar por las profundidades,

Como por un desierto.

Los salvó de mano del que los aborrecía,

Y los redimió de mano del enemigo.

Cubrieron las aguas a sus enemigos,

No quedó ni uno de ellos.

Entonces creyeron a sus palabras,

Y cantaron su alabanza.

Bien pronto echaron al olvido sus obras;

No esperaron su consejo.

Apetecieron con avidez en el desierto,

Y en el yermo tentaron a Dios.

Él les dio lo que pedían,

Pero les envió un cólico por su gula.

Envidiaron a Moisés en el campamento,

Y a Aarón, consagrado de YHVH.

Se abrió la tierra y se tragó a Datán,

Y se cerró sobre Abiram y sus secuaces.

El fuego se encendió contra su cuadrilla,

Y una llama consumió a los culpables.

Hicieron becerro en Horeb,

Se postraron ante una imagen de fundición.

Cambiaron mi gloria por la imagen de un animal que come hierba.

Olvidaron a Dios, su Salvador,

Que había hecho prodigios en Egipto,

Maravillas en la tierra de Cam,

Y portentos junto al mar Rojo.

Dijo entonces que los hubiera destruido,

A no ser porque Moisés, su escogido,

Se plantó en la brecha frente a Él,

Para apartar su ira del exterminio.

Desdeñaron un país deleitoso,

Desconfiando de su Palabra,

Antes, murmuraron en sus tiendas,

Y no obedecieron la voz de YHVH.

Alzando la mano les juró que los haría caer en el desierto,

Que haría caer su linaje entre las naciones,

Y los esparciría por las tierras.

Se enyugaron con Baal-Peor,

Y comieron de lo sacrificado a los ídolos muertos.

Lo provocaron con sus hechos,

Y una plaga irrumpió entre ellos.

Pero Finees se alzó e hizo justicia,

Y la plaga se detuvo,

Y le fue contado a su favor por generaciones para siempre.

Lo irritaron en las aguas de Meriba,

Y le fue mal a Moisés por causa de ellos,

Porque hicieron rebelar su espíritu,

Y él habló precipitadamente con sus labios.

No destruyeron a los pueblos,

Que YHVH les había mandado,

Antes, se mezclaron con gentiles,

E imitaron sus costumbres,

Y sirvieron a sus ídolos,

Y cayeron en su trampa,

Inmolaron sus hijos y sus hijas a los demonios,

Derramaron sangre inocente,

La sangre de sus hijos y de sus hijas,

Que ofrecieron en sacrificio a los ídolos de Canaán,

Y la tierra fue contaminada con delitos de sangre.

Así se contaminaron con sus obras,

Y se prostituyeron con sus hechos.

Por tanto la ira de YHVH se encendió contra su pueblo,

Y abominó su heredad;

Los entregó en mano de gentiles,

Y quienes los aborrecían se enseñorearon de ellos.

Sus enemigos los oprimían,

Y eran quebrantados bajo su poder.

¡Cuántas veces los libró!

Pero ellos, obstinados en su actitud,

Se hundían en su maldad.

Con todo, Él miraba su angustia y oía su clamor,

Se acordaba de su pacto con ellos,

Y se compadecía conforme a la multitud de sus misericordias.

Hizo que tuvieran piedad todos los que los tenían cautivos.

 

Oh YHVH, Elohim nuestro, sálvanos y recógenos de entre las naciones,

Para que alabemos tu santo Nombre,

Para que nos gloriemos en tu alabanza.

 

¡Bendito sea YHVH, Elohim de Israel,

Desde la eternidad y hasta la eternidad!

Y todo el pueblo diga: ¡Amén! ¡Aleluya!


  • Job 7.20 para Ti... Los Soferim modificaron el texto primitivo para que se leyera: hasta convertirme en una carga para mí mismo.

CONTEXTO (Job 7):

«¿No es una milicia el destino del hombre en la tierra?

¿No son sus días como los días de un jornalero?

Como un esclavo que anhela la sombra,

Y como un jornalero que espera su paga,

Así he heredado yo meses de vaciedad,

Y noches de aflicción me fueron asignadas.

Si me acuesto, entonces digo: “¿Cuándo me levantaré?”

Y la noche se alarga, y me harto de dar vueltas hasta el alba.

Mi carne está vestida de gusanos y de costra polvorienta,

Mi piel agrietada y repugnante.

Mis días se me van más veloces que la lanzadera,

Y se me acaban por falta de hilo.

¡Acuérdate de que mi vida es un soplo,

Y que mis ojos no volverán a ver el bien!

El ojo del que me ve, ya no me verá más,

Tus ojos se fijarán en mí, pero ya no existiré.

Como la nube se deshace y se va,

Así quien baja al Seol, no vuelve más.

No retorna más a su morada,

Ni su lugar lo reconoce ya.

Por tanto, no refrenaré mi boca,

Hablaré en la angustia de mi espíritu,

Me quejaré en la amargura de mi alma.

¿Soy yo acaso el mar, o el monstruo marino,

Para que pongas guardia sobre mí?

Si digo: Me consolará mi lecho,

Mi cama aliviará mi queja;

Entonces me aterras con sueños

Y me turbas con visiones.

De manera que mi alma prefiere la estrangulación y la muerte,

Antes que estos huesos míos.

¡Abomino la vida!

¡No quiero vivir ya!

¡Déjame, mis días son vanidad!

¿Qué es el mortal, para que lo engrandezcas,

Y pongas en él tu atención,

Y lo examines cada mañana,

Y lo pongas a prueba cada tarde?

¿Hasta cuándo no apartarás de mí tu mirada,

Ni me soltarás para que trague saliva?

Si he pecado, ¿qué te hago a Ti, oh Guardián del hombre?

¿Por qué me pones por blanco tuyo,

Hasta convertirme en una carga para Ti?

¿Por qué no quitas mis pecados y haces que pase mi iniquidad?

Porque en breve me acostaré en el polvo,

Me buscarás, pero no existiré.»


  • Job 32.3 a Elohim por culpable... En esta enmienda, los Soferim cambiaron el registro del texto primitivo, que se leía: habían dejado a Elohim por culpable por el que se lee actualmente en el TM: habían dejado a Job por culpable. Este cambio obliga a reformular 42.7 así: pues como mi siervo Job, no habéis hablado lo recto de Mí.

CONTEXTO (Job 32):

Y cesaron aquellos tres hombres de replicar a Job, pues Job era justo ante ellos. Entonces Eliú, hijo de Baraquel, buzita, de la familia de Ram, se encendió en ira contra Job, porque él se justificaba a sí mismo antes que a Elohim. También se enardeció contra sus tres amigos, pues al no hallar respuesta, habían dejado a Elohim por culpable. Y Eliú había esperado ansiosamente mientras hablaban con Job, porque ellos eran mayores que él. Pero viendo que no había respuesta en la boca de aquellos tres hombres, Eliú se encendió en ira, y tomando la palabra Eliú, hijo de Baraquel, buzita, dijo:

—Yo soy menor en edad y vosotros ancianos, por eso me abstuve, y temí declararos mi parecer. Yo decía: «Los días hablarán, y la muchedumbre de años declarará sabiduría.» Pero es el espíritu del hombre, el aliento de Shadday, el que da inteligencia. No son los sabios los de mucha edad, ni los ancianos disciernen lo que es justo. Por eso digo: ¡Oídme! ¡También yo declararé mi saber! He aquí, esperaba vuestras palabras, escuché vuestras razones, en tanto buscabais qué decir. Pero por más que escuché con atención, ninguno de vosotros ha podido refutar a Job, ni responder a sus razonamientos. No digáis: «Hemos topado con un saber, que sólo Dios puede refutar, y no el hombre.»

Ahora bien, él no dirigió sus palabras contra mí, ni yo le responderé con vuestros dichos. Pues, desconcertados, ya no responden, no tienen más palabras. ¿Debo esperar porque ellos no hablan, porque cesaron y no responden más? Yo también responderé mi parte, yo también declararé mi parecer. Porque estoy lleno de palabras, y el espíritu de mi vientre me constriñe; mis entrañas son como vino sin respiradero, como odres nuevos, que están por reventar. Hablaré pues, y me desahogaré, abriré mi boca y responderé. No haré ahora acepción de personas, ni usaré con nadie títulos lisonjeros, porque no sé hablar lisonjas, de otra manera, en breve mi Hacedor me consumiría.


  • Lm. 3.20. En esta última enmienda de los Soferim, el texto hebreo actual (y en todas las versiones) registra: mi alma lo recuerda todavía, y está abatida dentro de mí. El texto original registra: y tu alma guardará luto por mí, ha sido consecuentemente traducido.

CONTEXTO (Lamentaciones 3.1-20):

¡Yo soy el hombre! Él ha visto aflicción bajo la vara de su ira.

Me ha guiado y conducido en tiniebla y no en luz;

Sólo contra mí, vez tras vez, vuelve su mano todo el día.

Consumió mi carne y mi piel, ha quebrantado mis huesos;

Levantó contra mí un cerco de congojas y amarguras;

Me confinó en tiniebla, como los muertos de hace largo tiempo.

Me ha cercado sin salida, me ha cargado de cadenas;

Y si clamo y pido auxilio, cierra el paso a mi oración;

Con piedras de cantera bloqueó mi camino y torció mis sendas.

Él es para mí como oso al acecho, como león agazapado.

Trastorna mis caminos, me destroza y me deja desolado.

Ha entesado su arco, y me ha puesto por blanco de sus saetas.

Ha clavado en mis riñones los astiles de su aljaba.

He venido a ser el escarnio de los pueblos, el objeto de su burla día tras día.

Me hartó de amargura, me saturó de ajenjo.

Quebrantó mis dientes con cascajo y me hace revolcar en la ceniza;

Mi alma está lejos de la paz, he olvidado la felicidad,

Y dije: ¡Pereció mi esplendor y mi confianza en YHVH!

¡Acuérdate de mi aflicción y mi miseria, del ajenjo y de la hiel!

Lo tendré siempre en memoria, y tu alma guardará luto por mí.


  • 2S. 12.14 contra YHVH... El TM dice literalmente: ... con este asunto has blasfemado grandemente de los enemigos de YHVH. Pero, como la oración carecía de sentido, los traductores cambiaron la estructura verbal intensiva (Piel), por la causativa (Hiphil), para que se leyera: ... has dado ocasión de blasfemar a los enemigos de YHVH. Esta enmienda, que ha causado no pocos problemas en la interpretación del texto, fue obviamente alterada por los escribas en un intento por suavizar el pecado de David. El registro en Q respalda igualmente la lectura: ... blasfemaste en gran manera contra YHVH.

CONTEXTO (2 Samuel 12.7-15):

Entonces Natán dijo a David:

—¡Tú eres ese hombre! Así dice YHVH Elohim de Israel:

«Yo te ungí como rey sobre Israel y te protegí de la mano de Saúl, y te entregué la casa de tu señor, y puse las mujeres de tu señor en tu seno, y te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más.

¿Por qué menosprecias a YHVH haciendo lo malo ante sus ojos? A Urías heteo mataste a espada, y a su mujer tomaste por mujer tuya. ¡Lo asesinaste con la espada de los hijos de Amón! Por lo cual ahora no se apartará de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías heteo por mujer tuya.»

Así dice YHVH:

«He aquí Yo hago levantar el mal contra ti desde tu propia casa. Tomaré tus mujeres delante de tus ojos y las daré a un prójimo tuyo, y él se acostará con tus mujeres a vista de todos. Por cuanto tú has obrado en secreto, Yo haré esto delante de todo Israel y a pleno día.»

David dijo a Natán:

—¡He pecado contra YHVH!

Y Natán dijo a David:

—También YHVH ha hecho que tu pecado sea remitido: no morirás. Pero como en este asunto blasfemaste en gran manera contra YHVH, el hijo que te ha nacido ciertamente morirá.

Y Natán regresó a su casa.


  • Sal. 10.3 maldice... Según el texto hebreo actual, la segunda parte de este v. dice literalmente: y el avaro bendice, menosprecia a YHVH. Esto no tiene sentido, por lo que muchas versiones introducen distintas elipsis cambiando el sujeto; otras siguen la corriente común, tanto de círculos protestantes como católico-romanos, de que el verbo barakh significa tanto bendecir como maldecir. ​
    • «Y bendice al codicioso al cual aborrece Jehová.» (Reina Valera Gómez)
    • «Bendice al codicioso, y desprecia a Jehová.» (Reina Valera 1960)
    • «Y diciendo bien al robador, blasfema del Señor.» (Biblia Jubileo 2000, Sagradas Escrituras 1569)
    • «And blesseth the covetous, whom the Lord abhorreth.» (King James Bible)
    • «El malvado hace alarde de su propia codicia; alaba al ambicioso y menosprecia al Señor.» (NIV)

Toda esta confusión se ha originado por ignorar que este verbo fue alterado por los Soferim, ya que el texto primitivo decía: y el codicioso (o avaro) maldice (o blasfema) y desprecia (o aborrece) a YHVH. En efecto, aquí (como en 1R. 21.10, 13 y Job 1.5, 11; 2.5, 9) el verbo que figuraba en el texto hebreo original no era barakh= bendecir, sino qalal= maldecir o gadaph= blasfemar, pero a fin de evitar el uso de tales verbos con relación a Dios, el verbo de referencia fue sustituido por barakh, con una nota explicativa al margen.

CONTEXTO (Salmo 10.1-5):

¿Por qué estás lejos, oh YHVH, y te escondes en tiempos de angustia?

Bajo la soberbia del impío el pobre es consumido.

¡Queden presos en las tramas que ellos mismos urdieron!

Porque el malo se jacta de lo que su alma ansía, y el avaro maldice y aborrece a YHVH.

Por la altivez de su rostro el malvado no inquiere,

Elohim no está en sus pensamientos.

En todo tiempo sus caminos son torcidos,

Tiene tus juicios lejos de su vista;

A todos sus adversarios les sopla, y dice en su corazón:

«No seré conmovido jamás,

El infortunio no me alcanzará.»


  • Ec. 3.21. El texto hebreo dice literalmente: ¿Quién conoce el espíritu de los hijos del hombre? ¿Sube hacia arriba? Y el hálito de la bestia, ¿baja a la tierra? La respuesta implícita parece ser obvia: Nadie lo sabe. (Ec. 11.5). Sin embargo, muchas versiones, tomando erróneamente el artículo interrogativo hebreo ha como si fuera pronominal o conjuntivo, traducen: ¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres sube arriba, y que el espíritu del animal desciende abajo a la tierra? tratando así de paliar, mediante un eufemismo, el dilema psicológico que suscita la pregunta de Qohélet.

CONTEXTO (Eclesiastés 3.16-22):

«Vi más debajo del sol: en el lugar del derecho, allí la impiedad; y en el lugar de la justicia, allí la iniquidad. Y dije en mi corazón: “Al justo y al malvado los juzgará Ha-Elohim, porque allí hay un tiempo para cada asunto y para cada obra.”

Respecto a los hijos del hombre, dije en mi corazón:

“Ha-Elohim los ha probado para que ellos mismos vean que son semejantes a las bestias, porque lo mismo que sucede al hombre sucede a la bestia, un mismo suceso es: como muere uno, así muere el otro. Todos tienen un mismo aliento. El hombre no tiene ventaja sobre el animal, porque todo es vanidad.

Todos van a un mismo lugar,

Todos proceden del polvo,

Y todos vuelven al polvo.

¿Quién conoce el espíritu de los hijos del hombre? ¿Sube hacia arriba? Y el hálito de la bestia, ¿baja a la tierra?”

Así, pues, he visto que no hay nada mejor para el hombre que alegrarse en sus obras, porque ésa es su porción. Porque, ¿quién lo llevará para que vea lo que habrá después de él?»


  • El diezmo. Mal. 3.8-9. Este es uno de los casos particulares en los cuales la Vorlage de la LXX destaca su superioridad, reflejando la lectura original:

¿Engañará el hombre a Elohim? Porque vosotros me habéis engañado. Pero decís: ¿En qué te hemos engañado? En que los diezmos y las primicias están aún con vosotros. Sólo miráis por vosotros mismos, a Mí me engañáis, y la nación ha llegado a su fin.

El TM registra (y así es traducido en todas las versiones de la Biblia): Malditos sois con maldición. Pero esta lectura es el resultado de una doble reedición del original. El primer cambio lo hicieron los Soferim (marcado como una de sus enmiendas), y registra: Me habéis maldecido con maldición. Posteriormente los escribas masoretas, haciendo un ligero cambio en las consonantes hebreas (ne en vez de me) convirtieron en activa (malditos) la pasiva (maldecido). 

Ahora bien, observando cómo este y otros pasajes que tocan el tema del diezmo están siendo utilizados en la perversa comercialización del Evangelio, y en consideración a las circunstancias por las cuales actualmente transita la Iglesia de Dios, hemos sentido la urgencia de explicar este sencillo, pero incomprendido pasaje de la Escritura. Es importante entender que, tanto la exigencia como el pago del diezmo es pecado. ¿Por qué? Simplemente porque, si consideramos que el diezmo es tan solo uno de los 613 mandamientos de la ley, y recordamos que mediante cada uno de ellos, los que por la ley intentan ser declarados justos, son desligados de Cristo y han caído de la gracia (Ga. 5.4), apartándose de la fe, y todo lo que no proviene de fe, es pecado (Ro. 14.23).