TÍTULOS


El-Shadday... traducido como Dios Todopoderoso o Dios Omnipotente. Ocurre 37 veces en el texto, mayormente en el libro de Job. El significado etimológico de este título es a la vez apasionante y conmovedor. La palabra El significa el que es fuerte o poderoso. El calificativo Shadday se compone de la palabra hebrea shad= el pecho, que de manera invariable se usa con referencia al pecho materno. Dios es Shadday porque Él nutre y da poder, y en un sentido más amplio, es el que satisface y se derrama a sí mismo en la vida del creyente. El lactante no solo encuentra en el pecho maternal calidez y sustento, sino también refugio, satisfacción plena, quietud y descanso. De hecho, fuera del pecho materno, el niñito no necesita nada. El-Shadday es entonces el nombre con el cual Dios se presenta como Sustentador y Fortalecedor, y nada es necesario aparte de Él. Quizá la palabra Todo-Suficiente sería la que mejor describa este título maravilloso, pero El-Shadday no solamente sustenta y fortalece, sino también hace que el creyente sea fructífero. En ninguna otra parte de la Escritura se ilustra mejor esta verdad que en el pasaje donde este nombre ocurre por vez primera (Gn. 17.1-8). A un hombre de noventa y nueve años de edad, el cual estaba ya casi muerto (He. 11.12), el Señor le dijo: Yo soy El-Shadday... te haré fecundo en gran manera. Más de un siglo después, el nombre El-Shadday es invocado por primera vez, en labios de Isaac para bendecir a su hijo Jacob →Gn. 28.1-3. Otro importante aspecto de esta fructificación, es que El-Shadday no solo lo consigue mediante bendiciones, sino también por medio de pruebas. De allí que Shadday sea el nombre característico de Dios en el libro de Job, donde ocurre la mayoría de registros. La mano de Shadday cae sobre Job, el mejor hombre de su tiempo, no como resultado de juicio, sino con el propósito de presentarlo ante el torbellino (Job 38.1), para que sus oídos entiendan los razonamientos de Shadday (Job 38.1–41.34) y sus ojos puedan verlo (Job 42.5). Esta breve explicación muestra cuán importante es para el lector entender las características de este o cualquier otro apelativo del Dios de la Biblia. Es lamentable entonces, que Shadday haya sido traducido, ya sea por Todopoderoso u Omnipotente. En realidad, su primer nombre El es suficiente para indicar omnipotencia. Ante este y similares dilemas, no podemos hallar mejor solución que su transliteración.


El-Olam... En general, olam expresa el concepto eterno de las acciones divinas (p. ej. Sal. 90.2: Desde la eternidad y hasta la eternidad) y es sinónimo del término griego aion= siglo, edad. Relacionado con los misterios acerca de la eternidad y del estado dimensional del tiempo y del espacio (Hch. 1.7; 17.26b; Ef. 1.9-10; 3.2-6; Mt. 13.11), el apelativo sugiere no solamente que es eterno, sino que El-Olam está por encima de todas las cosas eternas.


El-Elyon... (El= Dios; Elyon= Altísimo). La primera mención de este nombre define a YHVH como Elyon, poseedor de Cielos y Tierra (Gn. 14.18-24). Las edificantes apreciaciones derivadas de este pasaje, están fuera del alcance de esta obra. Solo nos detenemos aquí para mencionar la relación que Elyon mantiene con los gentiles (Dt. 32.8), pues es con tal significado que, en su forma aramea, IL-laya o Elyonin se usa en Daniel, el libro de la profecía tocante a las naciones. Como poseedor de Cielos y Tierra, El-Elyon tiene y ejerce autoridad en ambas esferas, es decir en el Cielo y en la Tierra. He aquí algunos pasajes que registran su autoridad celestial: Dn. 4.34-37; Is. 14.13-14; Mt. 28.18; y su autoridad terrenal: Dt. 32.8; Sal. 9.2-5; 21.7; 47.2-4; 57.2; 82.6, 8; 83.16-18; 91.9-12; 2S. 22.14, 15; Dn. 5.18.


El-Caná... (El= Dios; Caná= Celoso), transliterado en Ex. 20.5; 34.14; Dt. 4.24; 5.9; 6.15.


Ha-Gadol... (Ha= Él; Gadol= Más Grande, Grandioso). El registro de este nombre lo encontramos en Dt. 10.17; Dn. 9.4 y dos veces en el libro de Nehemías (8.6; 9.32). Al regreso del cautiverio, el sacerdote Esdras invoca junto a los levitas a Ha-Gadol, confesando los pecados del pueblo y sus gobernantes en un recuento de las grandes obras que el Dios de Israel había realizado con su pueblo. 


Adonai... El significado primario de Adón o Adonai es Señor. En el texto hebreo este nombre se aplica tanto a Dios como al hombre, y se traduce con mayúscula cuando se refiere a la Deidad. Cuando se refiere al hombre la palabra adón o adonai puede indicar una relación de señor o esposo (Gn. 24.9, 10, 12 ilustra el primer significado y Gn. 18.12 el último). Hay dos principios inherentes en la relación de amo y siervo: a. El derecho que el amo o señor tiene de recibir obediencia implícita (Jn. 13.13; Mt. 23.10; Lc. 6.46). b. El derecho que tiene el siervo de recibir instrucción respecto a su servicio (Is. 6.8-11). 

La clara distinción que se hace en el uso de los nombres divinos se ilustra en el reconocimiento de Moisés (Ex. 4.10-12). Puesto que allí se considera el asunto de servicio, Moisés se dirige a YHVH llamándolo apropiadamente Adonai. Pero cuando se trata del poder necesario para prestar dicho servicio, no es Adonai sino YHVH quien responde a Moisés. La primera de muchas distinciones aparece en Josué 7.8-11. 

Cuando el nombre Adonai YHVH, que reúne en sí mismo el significado particular de ambos componentes, se usa de manera especial, su énfasis recae en el carácter que la Deidad manifiesta bajo el nombre Adonai, más bien que en el carácter divino revelado en el nombre YHVH.